Luna llena
de una primavera lluviosa,
de un septiembre apagado.
Luna de sangre
que llora las penas
de un invierno oscuro.
Luna que limpia
los gritos atrasados
de un otoño interminable.
Sangre que escurre
de las entrañas dormidas
de mi cuerpo expectante.
Luna que anuncia
cielos de colores
y noches de primavera.
Estrellas que refulgen
promesas de vientos
en un cielo nublado.
Cicatrices sanando
muertes tempranas
y madrugadas insomnes.
Luna que promete
cerrar las heridas
y despabilar los sueños.
Luna que se acerca
a nuestros deseos genuinos,
que escucha nuestras súplicas.
Sangre que seca,
que coagula las heridas
y sana las miserias.
Luna de sangre
que da a luz esperanzas,
que ilumina la almohada.


