Volví a escucharme.
Volví a sentirme.
Volví a pasar un domingo a solas.
A enfrentarlo.
A disfrutarlo, también.
Un día regresé.
Me pensé en silencio.
Me vestí de paciencia.
Y me vi, otra vez.
Me escuché.
Me permití extrañar.
Me senté a esperar,
sin saber bien qué.
Y un día volví.
Volví a encontrarme.
Volví a entenderme.
Volví a auscultarme.
Volví a latirte.
Volví a sentirte.
Así, sin verte,
Mas cerca que siempre.
Mas claro que entonces.
Mas vivo que antes.