Amo las sorpresas. ¿Lo había contado ya? Disfruto de sorprender al otro y de recibir sorpresas. Me lleno de paciencia en los momentos de preparar una sorpresa para alguien amado. Y eso que la paciencia no es una de mis cualidades.
Me voy seguido por las ramas, como se dice, así que retomo. Miro atrás y veo todo lo que logré con estas pasiones recientemente descubiertas –escribir con el alma, el teclado y con la luz- y no lo puedo creer. Me siento orgullosa de algo que ni conocía de mí, pero que habla tanto de quién soy.
En general, me molesta la enumeración, pero en esta oportunidad, me la regalo para volver a sonreír por esto:
- Seis de mis fotos en blanco y negro copan las paredes del living de un cálido hogar. Revelan emociones, miradas, silencios y amores.
- Una de las fotos del blog viste el enorme comedor donde una familia se reúne a comer, a charlar y a festejar la vida. En el vidrio que la protege, se reflejan momentos de celebración y comunión.
- Un grupo de grandes artistas me convocó para retratar sus shows, hacer magia y descubrir esos destellos de felicidad de quien hace algo desde el alma, con la guitarra en la mano, el micrófono en la boca y el corazón en la voz como lo hacen Agustín Abregú y Gabriela Arias Mesa, y toda la Murga Tute Cabrero.
- La tía que la vida no me dio, me la dio el corazón, y tuve el enorme placer de vivir con ella, lente de por medio, dos hermosos y conmovedores momentos: la exposición de pinturas y la boda de Alicia Pasqualini.
- Una de esas personas mágicas que usa sus manos como varita, me dejó jugar con sus creaciones y descubrirlas, mostrarlas y emocionarme. La varita se llama Piedra Libre Papel y la maga es Ceci Botta.
- Una de mis fotos, que también compartí en este espacio, participó de una muestra colectiva de fotografía organizada por mi maestro, Santiago Kimsa, en Ciudad de Buenos Aires y en Marcos Paz, al resguardo de la sencillez y calidez de su mujer, Sol Oriente. ¡Emoción!
- Muy humildemente empecé a escribir, y fue el piropo de un grande como Luis Ángel Larraburu, el empujoncito para animarme a volar. Gracias también a Fernando Dasque, que le hizo llegar mis letras. “¿Será que sí?”… y así empecé a probar.
- Y rápidamente llegó “Amelia”, que se transformó en la primera poesía publicada en mi vida. Refiere el amor y el recuerdo de un ser tan importante para mí, presente en cada uno de mis días y mis amores.
- ¡Pero no se quedó sólo allí! Después de la primera publicación, llegó “Mis mujeres” en la Antología del Grupo A.L.E.G.R.I.A. Eso sí que fue impensado, increíble y maravilloso. Este relato guarda un pedacito de las mujeres más importantes que me rodean y, casualmente, fue de la mano de otra gran mujer, Cristina Pizarro, que me cobijó en su abrazo cariñoso y generoso.
- Y no hay dos sin tres, así que llegó la publicación de “Uno/Oda a la Pachamama”. Aquí me animé a más, fue crecimiento, un salto, tal vez. Y una forma de honrar mi tierra, de donde vengo y a donde voy.
- Pero -como si fuera poco- vino “Ahora”. Ahora me encuentra curiosa, alerta, intrigada y, sobre todo, enamorada.
- Y luego, terminé el año repitiendo en otra nueva publicación “Ahora” y “Uno/Oda a la Pachamama”, seleccionadas en un concurso. Fue algo inesperado y lleno de talentos, humildad y belleza.
- Inició este 2016 y el año me sorprendió con otra próxima publicación “Mujeres fuertes I: #NiUnaMenos” seleccionada entre cientos de relatos para el Proyecto NUM, que me interpela como mujer, como ciudadana y como artista.
Esta enumeración no es sólo para poner en valor los motivos de algunas de mis sonrisas, sino también como una forma de agradecer a quienes lo hicieron posible, lo motivaron, lo provocaron y lo convirtieron en real.
Si bien se trata de un espacio abierto, es algo muy íntimo, muy mío, que me he animado a compartir con quien disfrute las mismas cosas que yo. Este rincón dice mucho de mí, algunos de mis escritos son de los días más tristes y oscuros que pasé en el año que se fue; otros relatan los días de sol y luz, de la mano de quienes amo.
Y justamente, sin estas personas que amo, esto no habría sido posible. Porque me han brindado su apoyo en esta locura, sus palabras de aliento, los piropos más lindos, las cosas que esperaba escuchar, el empujón cuando ya no tenía ganas de seguir, el abrazo cálido cuando el otoño no se iba, la música fuerte cuando yo prefería refugiarme en mí y las risas cuando yo no encontraba razones.
MUCHAS GRACIAS!!!
A mi compañero de ruta, Leo Figueroa, por saber ser refugio y brújula cuando lo necesito.
A mi familia, siempre presente, por el apoyo incondicional y valiente, desmedido.
A mis amigos, familia elegida, por estar ahí, cerca o lejos, pero ahí.
A uds., que están aquí, leyendo, emocionándose, tendiendo puentes y prestándome un ratito de cada uno.
Feliz cumple y hasta el bestseller no se para!
ResponderBorrarQue hermoso que escribis Romina y con palabras simples y sentidas . Me encanta leer tus escritos . Felicidades y a seguir adelante !!!! Un abrazo enorme para vos
ResponderBorrarLa que te escribe es Beatriz Dotro !!!
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