Yo quiero un amor libre, sin ataduras, sin condiciones y sin mordazas. Libre. Quiero obedecer ciegamente a mis deseos, a mis caprichos y a mis voces.
Quiero elegirte cada día y cada noche. Porque elegirte me hace responsable, hace que me haga cargo de esa opción. Elegirte me compromete, me involucra, me conecta con las profundidades de mí misma.
Yo quiero un amor libre. Quiero poder decidir y planificar. Pero solo planificar los próximos instantes, mientras sean al lado tuyo.
Quiero un amor que me ponga en jaque, que me haga pensar y me deje ser. Quiero un amor que me desafíe el futuro, que me sorprenda siempre.
No quiero un amor dado por sentado, no quiero uno que sea tibio. Quiero un amor picante, que me colme y me permita crecer. Quiero uno que me pellizque, que me haga cosquillas y sentir mariposas.
Quiero un amor libre, que me confunda, que me enerve y me tranquilice también.
Porque sé que no hay mayor libertad que en la elección y la decisión. Porque allí se juegan y se conjugan todos mis principios, mis valores y mis deseos. Porque allí medito, me siento en el aquí y ahora, me potencio. También allí te potencio, te vuelvo pensamiento, principio y fin.
Quiero un amor libre, que me deje elegirte. Quiero un amor libre que me inquiete y me serene.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario